Tips para la Boda - Experiencias

En un evento tan trascendental para la vida de las personas, son muy importantes los detalles, aquellos accesorios que en especial la novia lleva consigo – El yugo (que muchas veces se lo mandan al novio), el vestido, las argollas, el anillo de compromiso, los zapatos, el velo, el liguero y  accesorios de joyería - , por ello es muy importante que a la llegada del fotógrafo estén a su disposición mientras la novia se encuentra en Maquillaje y Peinado.


Maquillaje y Peinado

La mejor decisión que la novia puede tomar en cuanto a la realización de su maquillaje y peinado es hacerlo en casa, en un lugar muy cerca (vecino) o lugar privado, porque cuando se realiza en el salón de belleza, no está recibiendo una atención personalizada por parte del (la) estilista (atiende aparte a otra persona, recibe llamadas constantemente, etc.)  y además corre el riesgo de estropear su maquillaje y peinado al regresar a su casa.

 

Para la fotografía de Maquillaje es más significativo cuando la novia está en privado arreglándose ya que se mostrará más tranquila, más relajada y más fresca.

 

Es muy normal que el (la)  estilista se tome más tiempo del que solicita para realizar su trabajo, por lo tanto es necesario solicitarle que llegue ojalá una hora antes de lo previsto, y tan pronto llegue debe darle prioridad a la novia, las necesidades o problemas de la familia alrededor debe solucionarlas de último. 

 

Pregunta al (la) estilista todo lo que necesites para sentirte tranquila, como marcas de los productos que van a usar, tiempo de uso, recomendaciones para retirar tu maquillaje, etc.

 

Comparte tus preferencias personales con tu estilista durante una prueba. Lo ideal es que él (ella) te aconseje lo que considere lo mejor para ti, pero, principalmente, que tenga en cuenta tus ideas.


El tener a la novia lista ayuda al fotógrafo a realizar unas buenas tomas de una persona relajada, tranquila y dispuesta, mientras se hace su estudio el (la) estilista puede retocar o ayudar a sus familiares. 

 

Es muy importante que quedes 100% satisfecha con tu apariencia el día de tu matrimonio, pues de lo contrario te sentirás incómoda y eso se notará en tu comportamiento y especialmente en las fotos.


El Tiempo de llegada

El cuento de “Novia que se respete llega tarde” no le agrada mucho a los sacerdotes, y es por esto que muchos comienzan la ceremonia religiosa aún sin haber llegado la novia. 

 

Que no le pase esto, tenga en cuenta la hora de la ceremonia, analice bien cuánto tiempo se demora un vehículo desde su casa hasta la iglesia y tómelo como si fuera la hora pico, además que el fotógrafo debe salir primero y con buen  tiempo para hacerle tomas al novio en la iglesia.

 

Procure que tras su vehículo siempre esté un familiar con otro carro siguiéndola por si (Dios no quiera) el suyo se vare o sufra una desgracia (Choque). 

 

El Vehículo atrás debe recogerla y llevarla a su destino evitando así la preocupación de su familia por la no llegada o la del sacerdote que inicie la ceremonia sin usted. 

 

Es mejor llegar en un carro no decorado, que llegar bien tarde y estresada.


Los Pajecitos

Esos bellos niños que nos acompañan en la marcha nupcial pero que muchas veces se convierten en el dolor de cabeza ya que, si son muy pequeños, no quieren estar allí.

Antes de la ceremonia y para la escogencia de los pajecitos tenga en cuenta que mientras más pequeños son más difíciles de controlar.

Y si son muy grandes se debe saber dónde ubicarlos.

 

Para la entrada de la iglesia siempre entran con ellos adelante al compás de la marcha nupcial y esto le quita protagonismo a la novia que viene detrás con su padre.

 

Si los Pajecitos son grandes van a tapar en la fotografía y en la visión del novio a los protagonistas - la novia y su padre - o en la salida: Los esposos.


Si son muy Grandes los Pajecitos deben entrar primero (SOLITOS), para ello se les dará indicaciones y mostrará con anterioridad por dónde deben entrar, que deben hacer (tirar pétalos en el camino, por ejemplo) y hasta dónde deben llegar a esperar por los novios.

 

La novia hace su entrada, tiene todo su protagonismo, toda la visión del altar y su futuro esposo, su marcha, su momento.

 

Igualmente cuando salen los esposos, salen primero los pajecitos y luego los novios.

 

Si no desea hacerlo así se recomienda que vayan detrás de la novia para no taparla llegando al altar o saliendo del mismo. 


Si los Pajesitos son pequeños pueden entrar adelante de la Novia y su padre (esposos a la salida) pero llevando un ritmo lento y más adelante de la Pareja

 

Por ningún motivo permita que la Mamá del (la) Pajecito (a) interfiera con la marcha porque quiere “arreglarle algo” al niño (a).  y mucho menos a tomarle fotos en plena marcha.


Si el pajecito en cualquier momento se enoja, se queda quieto y no quiere moverse, no le insista, esa rabieta le robará el protagonismo a la novia y su marcha terminará siendo un motivo de risa para los invitados.

 

Procure tener una acompañante pendiente del niño (a) para ese momento y retirarlo muy suavemente.  Es mejor hacer la marcha sin el pajecito que hacerla por partes y en malos pasos.

 

Las argollas pueden ser pasadas a la Madrina o dama de Honor que en su momento entregará al Sacerdote para la continuidad de la ceremonia.


La Marcha

Desde la entrada de la iglesia hasta el altar la marcha de la novia debe ser Lenta, Tranquila, Pausada, al compás de la música y el paso de su padre que la lleva a su lado izquierdo de “gancho” con sus manos al frente, visibles.


Ambos deben siempre connservar su mirada al frente y si ésta se desvía a saludar a alguien debe hacerlo por una fracción de segundo sin detener la marcha. 


Muchas novias se apresuran por nervios y esto no es necesario.

 

Lo mejor es disfrutar el momento y hacerlo con calma.

 

También a la hora de salir del altar a las afueras de la iglesia los esposos deben caminar lento. Al fin y al cabo ya están más tranquilos, más relajados y pueden tomarse el tiempo.


Los Votos Matrimoniales

Durante los votos matrimoniales, en la Ceremonia, los novios deben pararse frente a frente, se ven más románticos y así sus acompañantes a la ceremonia tendrán una mejor vista de la pareja que al pararse de frente al sacerdote y decirle de lado los votos de cada uno.

Mientras da sus votos, sea leyendo o repitiendo lo que el sacerdote dice, siempre mire a su pareja.