Sitios de Interés Turístico en Girardota

Parque Princiapl de Girardota
Parque Principal de Girardota - Fotos de  Omairo Taborda - (Oct. 13 de 2014)
Parque Principal de Girardota - Fotos de Omairo Taborda - (Oct. 13 de 2014)

Los habitantes de Girardota decían que su parque era uno de los más feos de los municipios del Valle de Aburrá, en muchas ocasiones que visitaba Girardota, simplemente entraba a la Catedral de Girardota directamente evitando pasar por el parque principal o rodeándolo lo más posible ya que, como sus habitantes, consideraba este parque muy feo, desorganizado y hasta de mal olor.

 

Las siguientes fotos las tome el 22 de Junio de 2009 cuando aún el mercado de frutas, verduras, carne y muchas otras cosas se hacia bajo toldos o carpas en pleno parque y frente a una de las más hermosas catedrales que tiene el departamento de Antioquia.


Vía principal de acceso al Parque Principal
Vía principal de acceso al Parque Principal
Parque Principal Girardota - Junio 22 de 2009
Parque Principal Girardota - Junio 22 de 2009
Fotos Omairo Taborda
Fotos Omairo Taborda

Esto no se dirá más, y no se verá más, pues Girardota ya tiene un parque igual de atractivo que el de los municipios aledaños. 

 

El parque se entrego a la comunidad en medio de conciertos de música americana liderado por los jóvenes girardotanos del grupo Imillaj, mostrando el talento de muchos de sus habitantes y con esa presentación se inicia una construcción de identificación artística, pues entre los planes de la administración se encuentra la de organizar cada 15 o 30 días un evento artístico donde participen girardotanos con grandes potenciales culturales. 



GIRARDOTA ESTRENA PARQUE

Más de 1.939 millones de pesos y nueve meses de trabajo fueron necesarios para la remodelación del parque principal de Girardota


“Fue una remodelación total donde se intervino toda la zona, se demolieron las antiguas jardineras y se construyeron más, se demolió la antigua platea de eventos y se construyó una nueva”, explica Wilfredo Madrigal Hoyos, secretario de Planeación y Desarrollo Humano del municipio. 


La financiación y construcción del parque fue un trabajo entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Alcaldía del municipio de Girardota. 


Este espacio que tiene más de 150 años, ahora cuenta con bancas, un restaurante principal y dos burbujas que contienen cada una dos módulo de venta. Con esta infraestructura, se vuelve realidad un esfuerzo de muchos alcaldes y el sueño de los habitantes del pueblo de dividir el parque de la plaza de mercado y en ofrecer un espacio de disfrute.


Los 94 venteros de legumbres, dulces, carnes y comidas rápidas que tenían sus casetas en el parque fueron trasladados a la nueva Plaza de mercado a pocas cuadras del parque y que recibe el nombre de "Plaza de Intercambio de Venteros" tuvo un costo superior a los 1.196 millones de pesos. Con el traslado de los venteros se busca además, que sobre la carrera 15 se construya un pasaje peatonal. 


Hoy (13 de Octubre de 2014), Astro y yo nos levantamos temprano con la idea de ir a ver el nuevo parque de Girardota y regresamos muy satisfechos y contentos porque dimos fe del cambio tan grande que un parque le da a la imagen de un municipio, a la tranquilidad que refleja su gente y a la comodidad para caminarlo, visitarlo y aprender de él.


Notamos con agrado muchos cambios, nos sorprendió la cafetería central que antes era más una caseta, el no ver un solo toldo de ventas ambulantes (aunque aún están unas cuantas de ventas de velas, velones y cosas religiosas, que si bien son pocas aún están desorganizadas en un costado.

La zona verde es asombrosa, rodeada por una pequeña maya de alambre sobre un pequeño muro de piedra que deja reposar el cuerpo en un merecido descanso, aunque por todas partes ya hay bancas para uno descansar o simplemente sentarse a charlar y ver pasar las personas del pueblo.

 

El parque tiene muchos árboles imponentes, viejos, hermosos.  pero ninguno tenía una placa que lo identificara, que me dijera su especie, su posible edad.


En el centro del parque encontramos un hermoso homenaje a la madre (Lo suponemos por la figura) y un busto de alguien (importante suponemos por estar allí y porque tenía una especie de banda presidencial o cinta con escudo de Colombia en el pecho),


Esto nos llamó la atención ya que ninguna de las dos tenía una placa o lectura que nos informara algo sobre ellos.


Investigando un poco y aún no muy seguros creo que es el Busto a Enrique Olaya Herrera




Las infaltables palomas rodean todo el parque, le dan vida al lugar y con gran agrado comenzamos a ver las casa, las magníficas casas, que se encuentran al rededor del parque y que se nota se han preocupado por conservarlas, por restaurarlas, embellecerlas y mostrarlas en su esplendor al público en general.



Antigua Casa Familia Londoño
Antigua Casa Familia Londoño
Arquitectura Colonial
Arquitectura Colonial
Calle Colonial
Calle Colonial


Catedral Nuestra Señora del Rosario
Foto Omairo - Junio 22 de 2009
Foto Omairo - Junio 22 de 2009

La Catedral de Nuestra Señora del Rosario de Girardota, es una iglesia catedralicia de culto católico bajo la advocación de la Virgen del Rosario.


El templo está situado en el costado oriental del parque principal del municipio antioqueño de Girardota, al norte del Valle de Aburrá.

Se encuentra emplazada en sentido oriente-occidente con una pendiente pronunciada hacia el levante, de más o menos un nivel de altura.


Fue diseñado por el arquitecto francés Charles Émile Carré, más conocido como Carlos Carré.

El templo fue construido en ladrillo macizo, adobe de barro cocido, a la vista, y tomó 32 años su construcción bajo los parámetros del estilo neorrománico, una re-interpretación del estilo romántico, llevado a cabo en la catedral de forma muy sobria y sencilla, es de planta rectangular y lo conforma una nave central, la de mayor importancia, remata en el altar mayor (elevado 80 centímetros por encima del nivel de acceso), cubierto por adobe de forma hexagonal.  Dos naves laterales demarcadas por columnas que rematan en altares menores. Por último la fachada está compuesta por una torre de base rectangular, que parte de la nave central enmarcando el acceso; su volumetría responde totalmente a la disposición y composición espacial del interior de este templo.

 

Erigida como parroquia en 1833, elevada a catedral y sede de la nueva Diócesis de Girardota en 1988.


Es una catedral imponente y para los que conocemos la Iglesia de El Calvario en Medellín de inmediato nos da la sensación de estar en ella, son idénticas por dentro !!.


SISTEMA CONSTRUCTIVO

 

La catedral está compuesta por 16 columnas en la nave central y 6 en el altar, de forma cilíndrica, construidas en ladrillo macizo, con diámetro de 0,75 metros, y con pedestal de 1 x 1 metro. Muros portantes de 1 metro de ancho en la fachada, en la medianería de 0,80 metros, y en la pared crítica, la que soporta más esfuerzos, como la de los altares, 1,60 metros. 

 

Sus fundaciones fueron realizadas también en ladrillo macizo, dispuestos en forma piramidal, alcanzan aproximadamente 2 metros de altura. A diferencia de la Catedral de Medellín, donde los cimientos se levantaron sobre la roca pegados en argamasa.

 

Datos técnicos

Lote: 1571 metros cuadrados. Fondo: Sin atrio 57 metros. Con atrio 66 metros.

Área construida: 1887,80 metros cuadrados

Número de pisos: 5 niveles

Altura: 38 metros aproximadamente (equivalentes a 12 pisos)

 

En un principio, el edificio comenzó como un tempo parroquial y en 1988 fue elevado al rango de catedral, cuando el Papa Juan Pablo II por la Bula "Qui Peculiari" creó la diócesis de Girardota estableciendo a este municipio como cabecera de la nueva Iglesia particular. 

Además, el templo es uno de los principales sitios de peregrinaje del Valle de Aburrá, en su interior se encuentra la imagen del Señor Caído de Girardota. Se le atribuyen cientos de milagros y los peregrinos viajan allí a cumplir con sus promesas. 

Es una obra de la imaginería quiteña realizada en madera policromada con mascarilla metálica. La imagen ha permanecido en el mismo lugar en el retablo principal de la nave lateral de la Catedral, que desde tiempos pasados se ha denominado "La Puerta del Perdón". Es usada en las procesiones de Semana Santa. 


HISTORIA


La zona en la que hoy se encuentra Girardota, fue habitada por los indios Nutabes y Yamesíes que se dedicaban básicamente a la agricultura.


En 1620 un grupo de colonos venidos de Santa fe de Antioquia, funda un caserío con el nombre de San Diego. Éste caserío dependió de la ciudad de Santa Fe de Antioquia (capital del departamento en ese entonces) hasta el año de 1675 en que pasó a manos de la Villa de Medellín.

Bajo la soberanía medellinense el lugar fue bautizado como Hato Grande. 

1702-  En este año, se construyo una pequeña capilla llamada la Viceparroquia de la Virgen del Rosario, que comenzó a aglutinar el naciente pueblo en torno a él.  Luego, dicha capilla, comenzó a albergar a un gran número de peregrinos que venían a rendir culto a la imagen del Señor Caído, por lo cual la capacidad del pequeño templo no era suficiente y se comienza a ver la necesidad de contar una edificación adecuada que pueda acoger a los fieles.


1880-  En este año el Obispo de la diócesis de Medellín, Bernardo Herrera Restrepo, quien ya estaba familiarizado con el trabajo del arquitecto francés Carlos Carre por la obra de la Catedral de Medellín, encargó a éste la elaboración de los planos para el nuevo templo.

Para comenzar los trabajos de la construcción, la parroquia colocó un tejar en un paraje próximo a la vereda Cabildo, en terrenos propiedad de Raimundo Londoño, quien donó todo el barro que necesitara la obra. La cal para las mezclas de pega venía, en cambio, de las caleras que estaban arriba de la vereda de Juan Cojo.


El 10 de marzo de 1890 se iniciaron los trabajos con la bendición de la primera piedra, realizada por el Obispo Herrera Restrepo, quien incitó a la población para que ayudara a la construcción del nuevo templo.


Para 1902 ya se había terminado los cimientos y se comenzaron a construir los muros, por lo cual el Obispo Joaquin Pardo Vergara ordenó que se continuara con los trabajos sin interrupción. 


En 1907, gracias a lo avanzado que estaba el edificio, se hizo en él el Sermón de las siete palabras.


El culto fue trasladado finalmente el 27 de Noviembre de 1910, a causa del deterioro de la sacristía de la antigua iglesia.


En 1918 el Obispo Manuel José Caicedo verificó que la edificación estaba a punto de concluirse por completo. Cuatro años después ordenó la adquisición de vitrales y el órgano, pues ya la iglesia contaba con detalles de obra blanca como el pavimento, el baptisterio e incluso las bancas.


El instrumento de viento fue solicitado a la Casa Balbiani de Milán en 1924, e infortunadamente estuvo expuesto a un penoso deterioro, pues permaneció por un largo tiempo en las bodegas de la costa, ya que la sequía del Río Magdalena hacía imposible su envío al interior del país. La casa aseguradora tuvo que costear el viaje a Europa de Gabriel Vieco para traer todos los elementos que se habían perjudicado; posteriormente fue instalado en 1927.


Foto Omairo - Sept. de 2012
Foto Omairo - Sept. de 2012
Foto Omairo - Oct. 13 de 2014
Foto Omairo - Oct. 13 de 2014

Los 38 vitrales, que representan los misterios del rosario, fueron solicitados a Italia en 1926 y costaron 11.000 pesos. En el mismo año fueron solicitadas a ese país las dos grandes campanas, que fueron donadas por Raimundo Londoño y Juan de Jesús Londoño y costaron 1.900 pesos.


Luego, en 1929 y del mismo país fue traído el Viacrucis que costó 6.500 pesos. Cada estación fue realizada en mármol blanco y de forma muy sobria.


El altar central y los laterales fueron traídos igualmente de Italia y diseñados en 1938; tuvieron la desgracia de perderse al caer al río. Fueron nuevamente pedidos diez años más tarde, junto con el púlpito, el pavimento del presbítero y el comulgatorio (barandilla) e inaugurados el 15 de septiembre del mismo año por el obispo Joaquin García Benítez. 


El atrio, que tiene 25 varas de largo por 10 de ancho (23,50 x 8,50 metros), fue cedido por el Municipio en canje por el terreno de la antigua capilla. Esta última ubicada en la mitad de lo que es hoy la plaza, en el sitio que ocupa el parque.

La construcción fue dirigida por el envigadeño Heliodoro Ochoa Escobar, autodidacta formado por Carré. También fue director de la construcción Eladio Gómez quien, por algunos problemas se trasladó a San Roque donde construyó otro templo.


Al templo le han realizado dos intervenciones. La primera de ellas consistió en cubrir el artesonado del techo con cielo raso de latón troquelado, decorado con colores locales.


Luego, en 1979 a raíz de un temblor de tierra, la iglesia sufrió serias averías. Por lo cual fue sometida a reparaciones que incluyeron el amarre de toda su estructura con hormigón armado, intervención que duró siete años y que la dejaron con el aspecto que hoy presenta.


Foto Omairo - Sept. de 2012
Foto Omairo - Sept. de 2012
Torre
Torre
Placa - Foto Junio 2009
Placa - Foto Junio 2009
Foto Oct. 2014
Foto Oct. 2014

INTERIOR DE LA CATEDRAL

Nave Central (Hacia afuera)
Nave Central (Hacia afuera)
Nave Central (Hacia el Altar)
Nave Central (Hacia el Altar)
Ábside
Ábside
Altar
Altar

Nave Derecha (Señor Caído)
Nave Derecha (Señor Caído)
Nave Izquierda - Virgen del Carmen
Nave Izquierda - Virgen del Carmen
Cátedra
Cátedra

Inmaculada Concepción
Inmaculada Concepción
Santa trinidad
Santa trinidad

Pila de Agua Bendita
Pila de Agua Bendita
Púlpito
Púlpito
Confesionario
Confesionario

Comulgatorio
Comulgatorio
Pila Bautismal
Pila Bautismal
Pila Bautismal
Pila Bautismal
Nuestra Señora
Nuestra Señora
Señor Caído
Señor Caído

Señor Caído de Girardota
Señor Caido - Foto Omairo - Junio 22 de 2009
Señor Caido - Foto Omairo - Junio 22 de 2009

El turismo religioso en el Valle de Aburrá tiene en el Señor Caído de Girardota uno de los puntos de mayor veneración.

Es sitio de peregrinación y a él se le atribuyen cientos de milagros, los creyentes llegan allí a cumplir sus promesas.

Foto Omairo
Foto Omairo

Primera Posición del Señor Caído de Girardota
Primera Posición del Señor Caído de Girardota

El Señor Caído de Girardota es una advocación cristológica que se venera en la Catedral de Nuestra Señora del Rosario, ubicada en el municipio de Girardota, en el Valle de Aburrá del departamento de Antioquia, en Colombia


En 1767 llegó de Quito a Girardota la imagen del Señor Caído, como regalo del hacendado Calos Molina por 70 castellanos de oro. Desde entonces la imagen se convirtió en un símbolo religioso al que se le atribuyen miles de milagros.


La imagen es una talla elaborada en Quito, Ecuador y está hecha de madera, tiene ojos de vidrio y una mascarilla metálica. Esta imagen se apoya en una peana de madera dorada y plateada y representa a Cristo atado a la columna y desfallecido luego de recibir los fuertes golpes de los flagelos.


Según fuentes, la imagen originalmente descansaba sobre su costado y tenía las manos, los pies y la cabeza dispuestos hacia adelante. La modificación se hizo luego del 7 de mayo de 1890 cuando el obispo Herrera Restrepo en su visita pastoral dijera: “Cámbiese la posición que tiene la imagen del Señor Caído, de suerte que quede apoyada en los brazos y las rodillas”. Desde aquel cambio no ha recibido retoques.


El origen de la veneración a esta advocación en Colombia, viene desde la época de la colonia, y se conocen varias versiones posibles de la llegada de la imagen del Señor Caído a la población de Hatogrande.


Aquí les presento algunas:


• Se dice que la imagen que fue pedida a Quito por la familia Londoño para ser colocada en la Capilla de su Hacienda, la escultura tuvo un valor de 70 castellanos de oro y llegó junto con otra imagen del Señor Caído que se venera el día de hoy en la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria en la ciudad de Medellín.


• Según la tradición La Hacienda de Hatogrande perteneció al encomendero y doctor Manuel Londoño y Molina, quien fue ordenado sacerdote en septiembre de 1776 por parte del obispo Jerónimo Antonio de Obregón y Mena.


El Presbítero Manuel Antonio tenía en su hacienda un grupo de trabajadores para el cultivo y cosecha de caña de azúcar, por lo que le gustaba vigilarlos y fiscalizarlos, y es por ello que siempre los observaba con un catalejo.

Una vez uno de los esclavos se dio cuenta de esto y le mostró su lengua de forma desafiante, por lo que Manuel mando a azotarlo, y es que fue tan fuerte el castigo para este pobre esclavo que casi lo deja al bordo de la muerte.

 

Luego de que ocurrió esto, el Tribunal de la Santa Inquisición de Cartagena de Indias tuvo conocimientos del maltrato que daba este clérigo a sus trabajadores, por lo que se le entablo un pleito inquisitorial. Para Manuel, la sentencia del Santo Oficio era de suma gravedad, no tanto por ser una orden judicial, sino por la vergüenza pública a la que sería sometido, ya que era clérigo. Es por lo anterior que Manuel resuelve arrepentirse de lo que hizo contra su esclavo y pidió a Nuestro Señor que le concediera el “Milagrito” de que lo librara de la orden del tribunal de la Inquisición y de la vergüenza pública a cambio de la promesa de que mandaría traer de Quito la imagen de un Señor Caído al pie de una columna para que le recordara siempre cual era la forma correcta en que debía tratar al prójimo y en especial a sus esclavos y trabajadores.

 

Al final, el pleito no prosperó, por lo que nuestro presbítero realizó un viaje a Quito, ciudad que fue famosa por la “Escuela Quiteña”, donde se fabricaron innumerables pinturas y esculturas para la ornamentación de los templos y casas de la Nueva Granada. La imagen salió de Quito y cuando llego a Hatogrande fue recibida por personas del pueblo y otras poblaciones vecinas y fue llevada en procesión hasta el oratorio de la Hacienda.

• Según otras tradiciones la imagen iba para otra población y fue descargada en Hatogrande para tomar un descanso y reanudar el viaje, pero al momento de cargarla de nuevo, se hizo pesada como plomo y se tuvo que quedar en esta población.

 

• Se dice también que cuando venían las dos imágenes del Señor Caído desde Quito, la que iba para la Basílica de la Candelaria de Medellín, se cambió con la que iba para la Capilla de la Hacienda de Hatogrande.

 

Continuando con la imagen del Señor Caído de Girardota, se sabe que esta se encontraba originalmente en la capilla de Nuestra Señora del Rosario, que pertenecía a la Hacienda del Presbítero Manuel Londoño y que en 1804 los padres franciscanos de Bogotá le editaron su primer novena bajo el título: “Novena del Señor Caído que se venera en la finca de Hatogrande”. 


Se tienen noticias de que la escultura pasó al templo parroquial, ubicado en el centro de la plaza principal en 1833, cuando Girardota había acabado de erigirse como parroquia. Luego los habitantes de esta localidad, piden como su patrono principal al Señor Caído y a la Virgen del Rosario como patrona secundaria, esta designación fue aprobada el 23 de mayo de 1834 por el vicario capitular de Antioquia, Presbítero José Miguel de la Calle.


La cofradía del Señor Caído de Girardota se erige canónicamente el 31 de agosto de 1857 por parte del Señor Obispo de Antioquia, Domingo Antonio Riaño. Y en 1910 la imagen pasa a la Catedral de Girardota que es donde se encuentra en este momento.

 

 

Actualmente la Catedral de Girardota es un centro de peregrinación para aquellos que son devotos del Señor Caído, atrayendo peregrinos de diferentes ciudades de Colombia como Medellín, Bogotá, Pasto, Santiago de Cali, Cartagena, entre otras.

 

Entre los numerosos prodigios realizados, por medio de la veneración de la imagen del Señor Caído, se cuentan milagros como el de una mujer ciega que fue a cumplir una promesa a Girardota y que recobró la vista en el momento en el que recitaba sus oraciones ante la imagen; se habla de la curación de un paralítico que fue ungido con aceite de la lámpara que alumbraba frente a la escultura y además se cuenta que gracias al Señor Caído, se han obtenido lluvias torrenciales en tiempos de sequía.

 

Finalmente debo decir que la advocación del Señor Caído es una devoción muy popular que ha sabido mantenerse a través de los siglos en Colombia, a diferencia de advocaciones como la patrona de Bogotá, la Virgen de Chiquinquirá, que solo se le venera en las poblaciones y los departamentos donde están sus principales centros de culto y en algunas otras ciudades del país.


Debo agregar además que aparte del Señor Caído de Girardota existe el Señor Caído de Monserrate, imagen que seguramente es mucho más conocida que la primera, pero que sigue representando la devoción y el amor de la gente por Cristo, caído y débil a causa de los azotes y la tortura de nuestros pecados. Este Cristo también reúne en su santuario en cualquier época del año, a un gran número de personas venidas de diferentes partes del país y del mundo que llegan a pagar sus promesas, a pedir algún favor especial y porque no, a disfrutar de un buen rato en familia y de la bella vista de la ciudad de Bogotá que puede divisarse desde allí.

Foto Omairo - Junio 22 de 2009
Foto Omairo - Junio 22 de 2009

ORACIÓN AL SEÑOR CAÍDO DE GIRARDOTA


Único Caído que levantas caídos,

mírame con esos ojos benditos que convirtieron a Pedro y Magdalena;

tiéndeme esas manos benditas obradoras de tantos milagros y prodigios;

báñame con esa Tu Sangre Divina,

que me haga menos indigno de parecer en la presencia de Tu Padre

y abrázame en las llamas en que se abraza Tu Divino Corazón

para que me purifiques de todo cuanto te desagrada y me concedas lo que te vengo a pedir

 

PARA TENER EN CUENTA


Es una tradición que data desde mediados del siglo XVIII y que cada día cobra más devotos. 

La romería se inicia desde el miércoles en la noche hasta el Viernes Santo, todo el día. 

 

Los lugares más preferidos para el encuentro, para quienes gustar ir acompañados son: la iglesia de San José, en la avenida Oriental, y la Estación Metro de Niquía. Pero muchos lo hacen desde sus casas.

 

Es tal la veneración por esta imagen, que ha convertido el lugar en uno de los santuarios más importantes del país, que la gran mayoría de las personas entra al templo de rodillas, sin importar el cansancio ni el dolor.


Rostros empapados de sudor, caras demacradas, pies ampollados, tarros de agua vacíos, son algunas de las huellas que deja la extenuante caminada de quienes llegan a pagar la promesa, por el favor o milagro concedido, al Señor Caído. 

 

Luego de cinco y hasta ocho horas de caminada, dependiendo del lugar de partida, muchos de los feligreses ingresan al templo de rodillas, algunos de ellos pagando su promesa, al soportar el dolor que produce hincarse sobre el áspero granito que cubre el atrio.


* Girardota

* Otros Lugares Turísticos en Girardota